Visítame ahora en www.isamastro.com

Entradas etiquetadas como ‘Lucha Feminista’

Este es mi cuerpo – Video

Este es mi cuerpo. Hago con él lo que quiero. Este es mi cuerpo. Tomo mis propias decisiones.

Este es mi cuerpo.
Lo uso como un lienzo, lo tatúo, lo decoro, lo perforo.
Tomo medicamentos si yo quiero y solo me someto a los procedimientos médicos que yo elijo.
Como lo que quiero, hago ejercicio para cuidarme y me pongo lo que me gusta.
Me enamoro de quien sea, follo/duermo con quien sea y me caso con quien sea que yo elijo.
Yo decido cuándo y cómo ser madre.
Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Estas decisiones no tienen nada que ver contigo. Si no te hago daño o no te impido perseguir tu derecho inherente a la felicidad, no es asunto tuyo. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Casi una de cada ocho mujeres en los Estados Unidos tendrá cáncer de mama, el tipo de cáncer más invasivo para la mujer en todo el mundo. Ya sea negra o blanca, pobre o rica, casada o soltera, lesbiana o hetero, con estudios o sin ellos, tengo derecho a revisiones preventivas contra esta lacra para las mujeres, vaya a mi médico o recurra a los servicios de la federación de planificación familiar. Tu deseo de rertirar la financiación al aborto no tiene nada que ver con mi derecho a defenderme del cáncer. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Si elijo tener sexo, tengo derecho a la anticoncepción y a que no me dediques esos insultos denigrantes que no te gustaría ver dirigidos contra tu hija o tu madre. Mi búsqueda del orgasmo no es ni antinatural, ni peligrosa, ni espantosa, tampoco es una vulneración de tu libertad religiosa. Mi actividad sexual es en mi beneficio, no tu placer. Y nunca será mi culpa si me violas. Se acabó el ser excluida de las decisiones sobre mi salud sexual y reproductiva. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Yo decido quién o qué entra en mi vagina y cuándo. Yo tomo todas las decisiones sobre mi embarazo. Accederé a atención prenatal estés o no de acuerdo con las decisiones que resulten de ella. Tengo derecho a abortar sin tener que hacer frente a intimidaciones, hostigamiento, pesadas leyes de consentimiento parental o impuestos perjudiciales. Si decido abortar, no me someteré a innecesarios procedimientos médicos invasivos para atender tus moralinas y tu edificación personal. Tengo derecho a recibir información sanitaria completa de mi médico. Y que haya permitido que me penetraran una vez no te da derecho a hacerlo otra vez bajo tu propia prerrogativa, por tus propias razones. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Ha llegado el momento de que aceptes que soy plenamente consciente, capaz y responsable de mi misma. No necesito un héroe o ser salvada porque no estoy en peligro. A mí no me define mi necesidad de un hombre o un compañero, pero tengo derecho a que uno me haga feliz, a que me de su apoyo en una relación segura. A mí no me define mi peso, mi pelo, mi maquillaje, color de piel o tamaño de pecho. Yo no existo para ser tu juguete. No voy a esperar mi turno, ni voy a estar callada, ni te voy a hacer caso. Conozco mi fortaleza física y mental, y no te tengo miedo. Soy guapa, a pesar de lo que pienses, con o sin tu aprobación. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Este es mi cuerpo.
Estoy harta de legisladores que me dicen lo que tengo que hacer con él.
Este es mi cuerpo.
Guárdate los insultos obscenos, agresivos y sexistas para ti. No te estoy escuchando.
Este es mi cuerpo.
Tengo derecho a casarme con mi pareja, hombre o mujer
A un salario equitativo
A atención sanitaria
A la educación
Al divorcio
A la seguridad
A la protección de la ley
Al respeto y la dignidad
A la completa igualdad.
Este es mi cuerpo, no el tuyo.
No le tengas miedo a un mundo en el que las mujeres se conocen a si mismas, a su voz y a su poder. Ese mundo ha llegado.

Por la libertad de expresión… #FreePussyRiot

…’tenemos que encontrar una manera de sacarla’ #FreePussyRiot

La hija de Nadezhda Tolokonnikova (una de las integrantes de Pussy Riot) ha manifestado que planea liberar a su madre con una excavadora. El padre de la niña, comenta:”Ella ha dibujado varios diagramas que demuestran cómo derribar los muros de la prisión y abrir la jaula. Me dice: ‘tenemos que encontrar una manera de sacarla'”

Galería

“ME DIJERON”

“ME DIJERON”
El otro día me dijeron que frene la lengua, que modere los actos, que critique, que señale, que me inconforme. Pero, en voz baja. Y entre nosotras.
Que los compañeros de lucha, cualquier lucha, se pueden sentir afectados.
Que espere, que el movimiento social, cualquier movimiento social, tiene planes para las mujeres, pero, que espere, todavía no es el tiempo, ni la hora.
El otro día me dijeron que sea más responsable al decir antipatriarcado, al denunciar al que acosa, al señalar al que desprecia.
Que cuide a los compañeros, que sea amorosa, que les haga sentir bienvenidos, que mis reclamos no vayan a ofenderlos.
Me lo dijo una, que se dice compañera, y le he preguntado.
Pero, no ha ido a ver al indio?, para decirle que denuncie bajito al caxlan que lo desprecia.
Y no ha ido a ver al obrero?, para decirle que espere, que sea más amable en sus reclamos con el patrón.
Y no ha ido a ver al campesino?, para decirle que defienda su tierra con amabilidad y sonrisa.
Pero a mí, sí ha venido a hablarme para decirme que no vea, que si veo no señale, que no lo tome como ofensa. Que comprenda.
Me dijeron. Que finja, que no me dé cuenta de que éste mira mis senos, de que éste me estorba la palabra, de que éste me llama a la elegancia femenina, de que éstos no son de los míos.
De que dicen lesbiana, pero en voz baja. Que por las buenas son mejor las cosas. Que no demuestre el abuso. Que no llame machista. Que no use la palabra misoginia para el que me niega. Que acompañe al movimiento y, por las buenas, ya irá tocando la nuestra.
Me dijeron, y estoy pensando que no es justo. Para murmurar el descontento, para perpetuar los roles, mejor me habría quedado en casa a lavar los platos.
Que nada más no puedo. Ni he de callarme. Ni cerrar lo ojos, ni fingir.
Ni moderar la lengua ni los actos. Que no dejaré de criticar, ni de señalar, ni de inconformarme.
Ya hemos dado mucho. Ya dieron bastante mis madres y abuelas.
Hemos sido tantas: Las presas políticas, las agredidas, las trabajadoras, las que sostienen la casa mientras la huelga, las que siembran la tierra, las sindicalistas, las maestras, las que nunca son nombradas, las que toman los medios. las que barren y reparten volantes mientras el macho líder hace discurso. Las que ya están hartas…Todas, mis hermanas.
Que ya toca la nuestra y no para luego. Que hay que decir: ya, a este tiempo y a esta hora.
Que para gritar contra la opresión, no hay corrección política.
Decir: hay una izquierda machista y reaccionaria, no me atemoriza.
Me dijeron, me sugieren, me invitan a moderarme.
Pero yo, nada más no puedo.
Yo entiendo ser mujer de otra forma.
Yo quiero de otro modo hacer las cosas.
No voy a disculparme,
No puedo condolerme.
Porque tengo esta voz.
Es voz libre y autónoma.
Es voz nueva, revolucionaria.
Tengo esta voz fuerte.
Voz lesbiana, nunca más silenciada.

Patricia Karina Vergara Sánchez
Feminista, periodista y profesora

Nube de etiquetas