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Entradas etiquetadas como ‘Feminismo’

Isabel Allende cuenta historias de pasión

La escritora y activista Isabel Allende habla de mujeres, de su fuerza, de la creatividad, la definición de feminismo, y por supuesto, de pasión.

“La pasión vive aquí”. ¿No es siempre así? El corazón nos guía y determina nuestro destino. Esto es lo que necesito para los personajes de mis libros: un corazón apasionado. Necesito inconformistas, disidentes, aventureros, forasteros y rebeldes, que hacen preguntas, tuercen las reglas y toman riesgos”…

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La más interesante…

Cuándo dejaras eso del feminismo?

El humor gráfico de Diana Raznovich en la revista Con la A

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Este es mi cuerpo – Video

Este es mi cuerpo. Hago con él lo que quiero. Este es mi cuerpo. Tomo mis propias decisiones.

Este es mi cuerpo.
Lo uso como un lienzo, lo tatúo, lo decoro, lo perforo.
Tomo medicamentos si yo quiero y solo me someto a los procedimientos médicos que yo elijo.
Como lo que quiero, hago ejercicio para cuidarme y me pongo lo que me gusta.
Me enamoro de quien sea, follo/duermo con quien sea y me caso con quien sea que yo elijo.
Yo decido cuándo y cómo ser madre.
Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Estas decisiones no tienen nada que ver contigo. Si no te hago daño o no te impido perseguir tu derecho inherente a la felicidad, no es asunto tuyo. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Casi una de cada ocho mujeres en los Estados Unidos tendrá cáncer de mama, el tipo de cáncer más invasivo para la mujer en todo el mundo. Ya sea negra o blanca, pobre o rica, casada o soltera, lesbiana o hetero, con estudios o sin ellos, tengo derecho a revisiones preventivas contra esta lacra para las mujeres, vaya a mi médico o recurra a los servicios de la federación de planificación familiar. Tu deseo de rertirar la financiación al aborto no tiene nada que ver con mi derecho a defenderme del cáncer. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Si elijo tener sexo, tengo derecho a la anticoncepción y a que no me dediques esos insultos denigrantes que no te gustaría ver dirigidos contra tu hija o tu madre. Mi búsqueda del orgasmo no es ni antinatural, ni peligrosa, ni espantosa, tampoco es una vulneración de tu libertad religiosa. Mi actividad sexual es en mi beneficio, no tu placer. Y nunca será mi culpa si me violas. Se acabó el ser excluida de las decisiones sobre mi salud sexual y reproductiva. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Yo decido quién o qué entra en mi vagina y cuándo. Yo tomo todas las decisiones sobre mi embarazo. Accederé a atención prenatal estés o no de acuerdo con las decisiones que resulten de ella. Tengo derecho a abortar sin tener que hacer frente a intimidaciones, hostigamiento, pesadas leyes de consentimiento parental o impuestos perjudiciales. Si decido abortar, no me someteré a innecesarios procedimientos médicos invasivos para atender tus moralinas y tu edificación personal. Tengo derecho a recibir información sanitaria completa de mi médico. Y que haya permitido que me penetraran una vez no te da derecho a hacerlo otra vez bajo tu propia prerrogativa, por tus propias razones. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Ha llegado el momento de que aceptes que soy plenamente consciente, capaz y responsable de mi misma. No necesito un héroe o ser salvada porque no estoy en peligro. A mí no me define mi necesidad de un hombre o un compañero, pero tengo derecho a que uno me haga feliz, a que me de su apoyo en una relación segura. A mí no me define mi peso, mi pelo, mi maquillaje, color de piel o tamaño de pecho. Yo no existo para ser tu juguete. No voy a esperar mi turno, ni voy a estar callada, ni te voy a hacer caso. Conozco mi fortaleza física y mental, y no te tengo miedo. Soy guapa, a pesar de lo que pienses, con o sin tu aprobación. Este es mi cuerpo, no el tuyo.

Este es mi cuerpo.
Estoy harta de legisladores que me dicen lo que tengo que hacer con él.
Este es mi cuerpo.
Guárdate los insultos obscenos, agresivos y sexistas para ti. No te estoy escuchando.
Este es mi cuerpo.
Tengo derecho a casarme con mi pareja, hombre o mujer
A un salario equitativo
A atención sanitaria
A la educación
Al divorcio
A la seguridad
A la protección de la ley
Al respeto y la dignidad
A la completa igualdad.
Este es mi cuerpo, no el tuyo.
No le tengas miedo a un mundo en el que las mujeres se conocen a si mismas, a su voz y a su poder. Ese mundo ha llegado.

…’tenemos que encontrar una manera de sacarla’ #FreePussyRiot

La hija de Nadezhda Tolokonnikova (una de las integrantes de Pussy Riot) ha manifestado que planea liberar a su madre con una excavadora. El padre de la niña, comenta:”Ella ha dibujado varios diagramas que demuestran cómo derribar los muros de la prisión y abrir la jaula. Me dice: ‘tenemos que encontrar una manera de sacarla'”

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Las mujeres suspicaces, criticas y rebeldes … estorban

En: Desacatofeminista.com 

Una mezcla de suspicacia, critica y rebeldía en una sola mujer además de explosiva puede ser inapropiada. Desde la adolescencia una frase me ha intrigado, y es esa que surge en medio de la seducción amorosa y que te cataloga como una mujer inteligente, una especie de “ser especial” que se convierte en objeto de Conquista (con C mayúscula, similar a la Conquista de Abya Yala por los europeos).
Siempre me he interrogado por qué los hombres dicen eso, pues muchas veces ese adjetivo es usado como “piropo” (cuando lo dicen en referencia a las mujeres se convierte en un piropo!!!), y surge aunque hayas tenido pocas conversaciones con ese hombre o aun solo recién le conoces. Entonces “eres una mujer inteligente” termina siendo una frase-formula que hace parte de algunos libretos de cortejo, y que tiene como contraparte la otra formula, mucho más común de referencia a las mujeres: es que ellas son brutas!
La inteligencia ha sido dominantemente asociada a los hombres, y las veces que es relacionada con las mujeres no deja de tener connotaciones problemáticas. Habría entonces que discutir qué es inteligencia reconociendo que todas y todos la poseemos y que ésta es una capacidad que se desarrolla de acuerdo a ciertas condiciones a las que hombres y mujeres tenemos acceso en contextos determinados (Burbuja y Bombón, 2012). Siempre recuerdo la frase de un profesor que decía que las mujeres éramos brutas para las matemáticas, y el hecho de que una de nosotras fuera igual o mejor que algunos chicos era para él parte de una excepción que confirmaba la regla!
Pero volviendo a la inteligencia y las seducciones, si, de seguro que a los hombres les gustan las mujeres “inteligentes” pero a una porción de ellos con el objetivo de “cazar”, poner bajo control y domesticar a esas mujeres listas. Por eso a algunos de ellos no les gustan mucho las mujeres suspicaces, criticas y rebeldes. Ya saben las feministas de la segunda ola que para los hombres de izquierda ellas fueron un reto pues su militancia las hacía más atractivas ya que les permitía a ellos mostrar que podían seducirlas! Eso sumaba a su capital político simbólico: líder, de izquierda, intelectual y además Conquistador de feministas, una especie difícil de “caz(s)ar” ….!!!!
A muchos hombres les gustan las mujeres que se ven inteligentes pero sólo hasta cuando ellas la practican. Cuando la ponen en uso en una conversación algunos se espantan, molestan, irritan y/o se les sale el macho. Sobre todo si la conversación les reta su inteligencia! En esos momentos surgen estrategias de dominación como la cancelación del diálogo, y no hay estrategia más patriarcal que cancelar la posibilidad de conversar si la menina te debate!!!!!!
El patriarcado silencia a las mujeres de distintas maneras. Una más es el ninguneo, esa pasiva forma de violencia que se caracteriza por no prestar atención a alguien, o hacer que no se le presta atención. Esa estrategia, ah tristeza!, también la utilizan feministas y mujeres que se suponen están construyendo desde otras orillas no patriarcales, – inclusive o sobre todo – en espacios de debate político y académico.
Vale, sí, no todos los hombres son iguales. Otros “dialogan” contigo de una manera que dicen que te escuchan pero no lo hacen, y otros te anulan en la conversación tratando de demostrar que ellos son los que saben. En esos casos opinan sobre todo, incluso sobre lo que no tienen ni idea. Hay otros que son más “decentes,” pero que no pueden disimular lo molesto que les resulta que las mujeres opinemos. Hay hombres que no toleran mujeres suspicaces, rebeldes, subvertoras del orden, con capacidad critica, y mucho menos si ellas son feministas pues estas les mueven el piso patriarcal que les sigue dando a ellos un lugar privilegiado en el mundo.
Todos estos hombres les temen a las mujeres y en ese temor se vuelven hombres aburridos, cobardes, violentos, competitivos e ignorantes. En dos palabras: amargadamente patriarcales.

Bellota

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CUANDO LAS CABEZAS DE LAS MUJERES SE JUNTAN ALREDEDOR “DEL FUEGO”

Alguien me dijo que no es casual… que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.

Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, refunfuñan, se conduelen.

Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el lugar donde jugábamos en la infancia, el salón de una casa, el corredor de una facultad, una cerveza en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.

Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un examen, o para cerrar una noche de cine. Las de “vente el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.

El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo… detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.

Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.

Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.

Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.

Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.

Entonces… los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.

Porque juntas construimos nuestros propios cimientos.

Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes. Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos.

Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.

 

Simone Seija Paseyro

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